sexta-feira, 7 de novembro de 2008

Reflexiones del compañero Fidel (Tercera y última parte)

Reflexiones del compañero Fidel (Tercera y última parte)

via Alejandro el Grande by samehellas@gmail.com (Same) on 10/16/08

A medida que se desarrollaban los dramáticos combates en Cangamba observamos que las intenciones enemigas iban mucho más allá de una acción aislada. En primer lugar, había que salvar a los internacionalistas cubanos y a los hombres de la 32ª brigada de las FAPLA.

En carta de mi puño y letra enviada a los sitiados el 7 de agosto, les prometimos que los rescataríamos costara lo que costara.

La brigada de desembarco y asalto fue enviada por aire desde Cuba. Los medios disponibles se emplearían todos, de ser imprescindible, por ello los exhortábamos a resistir, como lo hicieron. Cumplida la misión de aplastar las fuerzas atacantes, debían adoptarse de inmediato las medidas para deshacer los planes estratégicos del enemigo.

Blandino, en sus investigaciones históricas, va reconstruyendo las intenciones del enemigo con las pruebas y testimonios que fue recopilando:

"No sólo Cangamba está bajo fuego del enemigo. Simultáneamente este ataca con artillería y morteros a Munhango, Calapo, Tempué y Luena, poblaciones todas ubicadas al norte de la aldea, Cangumbe. Sólo logra tomar Cangumbe, en el resto de los lugares es rechazado. El objetivo estratégico del agresor es aislar la provincia de Moxico, impedir la llegada de refuerzos, para posteriormente apoderarse de Luena, ciudad que pretende proclamar capital de una llamada 'república negra' escindida de Angola, en busca de reconocimiento internacional. Pero en lo inmediato su propósito es apoderarse de Cangamba y capturar o matar a los asesores cubanos que allí se encuentran. Apuesta al impacto político, moral y psicológico de un golpe como ese."

"General de División Leopoldo Cintra Frías:

"El plan de ellos es tomar aquello, hacer prisioneros a los ochenta y dos cubanos que hay allí y llevárselos para hacer el intento de obligar a Cuba a negociar directamente con la UNITA, sin la participación del gobierno angolano."

"General N'Dalu:

"La UNITA, como sabe que hay cubanos allí, pone una gran fuerza, muchos hombres, para ver si puede capturarlos y presentarlos a la prensa internacional, por eso incrementan mucho el esfuerzo. Nosotros estamos muy preocupados por eso, sería muy malo para todo, para la lucha que estamos llevando a cabo, que hubiera prisioneros cubanos presentados, y en segundo lugar también se encuentra la gente nuestra allí sufriendo."

"El coronel Wambu (fue Jefe de Inteligencia en la operación de Cangamba de las FALA, Fuerzas Armadas para la Liberación de Angola de UNITA; su testimonio tiene un gran valor):

"La participación de la aviación sudafricana está prevista, sobre todo, por la presencia cubana. Puede considerarse como la primera confrontación entre las fuerzas coaligadas sudafricanas y de la UNITA, y las fuerzas del Estado angolano con los apoyos que también puede obtener. La presencia cubana es de particular interés estratégico."

En Cangamba, después de acercarse por el oeste y el sur, el enemigo asesta el golpe principal con las 12 y 13 brigadas semirregulares, dos de sus tres más importantes unidades. También actúan otros dos batallones independientes y una compañía de destino especial. Tres mil hombres. La potente agrupación dispone de cincuenta a sesenta piezas de artillería y morteros, siete instalaciones antiaéreas múltiples de 14,5 milímetros, las conocidas cuatrobocas, y de cohetes antiaéreos portátiles.

El mencionado coronel de las FALA añade:

"Si vamos a hablar en términos clásicos, tenemos en el terreno una brigada en un dispositivo ampliado, ya que no son sólo los tres batallones de infantería, son efectivos ampliados considerablemente, porque aunque no hay tropas terrestres sudafricanas como tales, en el aspecto de infantería propiamente dicha, el componente de observadores y apuntadores para el fuego aéreo, así como de la logística, aparte de los choferes, etcétera, puede hablarse de efectivos de hasta un batallón. Puede hablarse de una brigada convencional de tropas de las FALA, más dos batallones de comando y servicios, más un batallón combinado de hombres de apoyo a la logística, artillería, observación aérea, además de los oficiales de enlace de la parte sudafricana: oficiales de inteligencia, de la fuerza aérea y otras especialidades."

"El teniente coronel N'gongo (Jefe Adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas para la Liberación de Angola del MPLA):

"Ese mismo día la prensa occidental comienza a informar que Cangamba está cercada por nueve mil hombres, aproximadamente, por lo que, tarde o temprano, va a caer en manos de la UNITA."

La columna blindada que partió de Huambo, añadimos nosotros, reforzó Luena con fuerzas suficientes para enfrentar cualquier ataque de Sudáfrica en esa dirección, lo cual constituyó un notable paso de avance. Entre Luanda, capital de Angola, al Oeste, y Luena, capital de Moxico, era necesario transitar 1 100 kilómetros de carretera, una distancia similar a la que media entre la ciudad de La Habana y Santiago de Cuba. Los puentes habían sido destruidos por las bandas de la UNITA. Las caravanas de abastecimiento y los constructores de pasos provisionales para abastecer a las poblaciones avanzaban trabajosamente por la ruta; los puntos claves debían ser protegidos.

La columna blindada de Menongue era fuertemente reforzada, y con ella el frente sur, con los nuevos batallones de tanques enviados desde Cuba que ya fueron mencionados. Éramos más fuertes. Pero hubo que esperar todavía otros cuatro años y soportar las consecuencias de las erráticas estrategias de Konstantín, que costaron muchas vidas angolanas.

El asesor soviético había llegado a la República Popular de Angola a fines de 1982 como Jefe de la Misión Militar de su país. Cumplida su misión regresó a la URSS en 1985, y volvió al país africano con mayor jerarquía militar en 1987. Fue el estratega de las absurdas ofensivas hacia Jamba en el remoto sureste de Angola, donde se ubicaba el hipotético puesto de mando de Savimbi, mientras las bandas de la UNITA, apoyadas por Sudáfrica, operaban en municipios cercanos a Luanda, como ya he contado otras veces. La última de esas ofensivas con resultados desastrosos siempre, dio lugar, sin embargo, a la batalla de Cuito Cuanavale, que marcó el principio del fin del apartheid, cuando las unidades angolanas, inútilmente golpeadas, retrocedían y el ejército de Sudáfrica chocó con la brigada de tanques, los BM-21 y las fuerzas cubanas enviadas a defender la antigua base aérea de la OTAN.

En ese momento decisivo, el Presidente de Angola dio su apoyo total a nuestros puntos de vista. Más de 30 mil soldados angolanos y 40 mil combatientes internacionalistas cubanos, con sus oficiales y jefes, bien entrenados y curtidos en la lucha, apenas terminaron los últimos disparos en el distante baluarte, avanzaron por el suroeste de Angola hacia las líneas sudafricanas en la frontera de Namibia. Gran número de los tanques, artillería coheteril antiaérea, otras armas y el personal correspondiente fueron enviados desde Cuba.

Con un número relativamente pequeño de aviones MiG-23 y la audacia de nuestros pilotos, nos hicimos dueños del aire, pero eran pocos si se comparaban con las cifras de aviones de combate de Sudáfrica. La URSS existía todavía. Fue el país que más se solidarizó con Cuba. Gorbachov había ascendido a la máxima dirección del Partido y el Estado. Le envié un mensaje personal solicitándole con urgencia 12 aviones de combate MiG-23 adicionales. Respondió positivamente.

Habíamos construido en cuestión de semanas una pista adelantada al suroeste de Angola, a más de 200 kilómetros de la que había sido la más importante línea defensiva en esa dirección. Nuestro problema principal era la escasez de tanques auxiliares de combustible para los MiGs. Era casi imposible lograr que alguien nos suministrara algunos más. Pero en cualquier circunstancia los cuarteles sudafricanos de la primera línea estaban a nuestro alcance y, excepto distantes aviones de combate, apenas poseían armas antiaéreas. Los pocos tanques auxiliares disponibles nos permitían golpear a los racistas incluso en Windhoek, la capital de Namibia.

Sudáfrica disponía sin embargo de siete armas nucleares que el gobierno de Reagan les suministró. Adivinamos, por determinados elementos de juicio, que podían poseerlas; colocamos cargas explosivas en la cortina de una importante presa dentro de Angola construida por los colonialistas portugueses casi en los límites de la frontera con Namibia, próxima a las posiciones principales del Ejército sudafricano en ese país. Previendo que llegaran a emplear aquellas armas contra las tropas cubanas y angolanas, estas fueron convenientemente desplegadas para enfrentar un eventual ataque de ese tipo. No existía nada capaz de superar el heroísmo desinteresado de los combatientes internacionalistas decididos a liquidar el apartheid.

Sudáfrica no soportó el desafío y negoció, después que recibió los primeros golpes en esa dirección, todavía dentro de territorio angolano. En la misma mesa se sentaron durante meses los yanquis, los racistas, los angolanos, los soviéticos y los cubanos. Allí estaba, entre los que discutían en favor de nuestra causa, Konstantín. Lo conocía ya, había tratado de evitar que se sintiera humillado por nuestra discrepancia y nuestros éxitos. Tenía sin duda influencia en el mando militar del glorioso Ejército soviético. Sus errores fueron la más importante contribución a la decisión adoptada por nuestro país de prohibirles a los racistas intervenir en Angola y de rectificar los errores políticos que había cometido la Dirección de la URSS en 1976.

Generosos con el adversario en cuestiones estratégicas, decidimos otorgarle la Orden "Che Guevara". La recibió con aparente satisfacción. Su peor falta no fue lo que hizo antes, sino después. La URSS desapareció y Konstantín hizo declaraciones oportunistas calumniando a Cuba, que tan generosa se comportó con él. El militar profesional de Cangamba, partidario de las absurdas iniciativas que propuso, e inventor de las estériles ofensivas hacia la remota Jamba, se había dejado conquistar por la ideología anticubana del enemigo. No habrá muchos que lo defiendan en su patriótico pueblo.

Konstantín fue su nombre de guerra. El suyo propio, sin más apellido, lo mencioné un día; era el que recordaba bien en ese momento. No deseo reiterarlo.

Savimbi siguió fiel a su espíritu aventurero y mercenario, primero, al servicio de los colonialistas portugueses; después, de los racistas sudafricanos; y finalmente, en forma directa, de los imperialistas yanquis. Cuando el soporte del apartheid fue liquidado por el propio pueblo sudafricano y el golpe anonadante que recibió en Angola, los yanquis lo pusieron al amparo de Mobutu, que había reunido una fortuna de 40 mil millones de dólares saqueando a Zaire. Europa con seguridad conoce bien esa historia. Savimbi recogía diamantes en el Centro y el Norte de Angola para él y la UNITA. Prosiguió así su brutal guerra contra los angolanos. Ya los cubanos no estaban allí al cumplir rigurosamente su programa progresivo de retirada, esta vez cumplida cabalmente la misión.

Las FAPLA, convertidas en fuerzas armadas experimentadas y aguerridas, pusieron al ejército pro yanqui de Savimbi, apoyado por Mobutu, fuera de combate. A la UNITA no le quedó otra alternativa que abandonar la rebelión. La nación angolana preservó la independencia y la integridad.

Hace falta que jóvenes internacionalistas y revolucionarios, capaces de sentir y actuar, recojan para la historia las páginas que ha sido capaz de protagonizar el pueblo cubano.

Las FAR constituyen para nuestro Partido un baluarte inexpugnable, un Ejército Mambí que esta vez no ha sido ni será jamás desarmado.

Fidel Castro Ruz
Octubre 14 de 2008
11 y 36 a.m.

A tanto chegava a abjecção!

A tanto chegava a abjecção!

via As Causas da Júlia by juliacoutinho@gmail.com (Júlia Coutinho) on 11/1/08
(uma visita aos arquivos da PIDE/DGS)
Ali estava ele na ampla sala de leitura da nova Torre do Tombo, à espera que lhe trouxessem os documentos requisitados. Consultava, finalmente, o seu processo nos arquivos da PIDE/DGS. (...)
Pessoalmente não tinha nenhum prazer em regressar a esse mundo da PIDE/DG, que só muito palidamente aflora nos seus arquivos.
Sim, lá não estão: o suplicio da tortura, as dores dos espancamentos, as alucinações da privaçao do sono, a angústia da incomunicabilidade sem fim, o medo dos interrogatórios feitos por uma roda de esbirros, o pesadelo dos longos anos de prisão, a permanente incerteza do dia de amanhã para quem caia nas garras dos torcionários e para os que viviam permanentemente perseguidos por eles, como acontecia com os clandestinos.
Bastou-lhe, no entanto, o propósito de consultar os arquivos, as formalidades para proceder à consulta e o período de espera que estava agora a viver, para que tudo isto lhe viesse a pouco e pouco à memória. Nunca tivera pressa de saber o que se dizia lá a seu respeito, ao contrário de outros que correram à Antonio Maria Cardoso «para consultar a ficha» (...) talvez por que tinha a consciência absolutamente tranquila quanto ao seu comportamento sempre que enfrentara aquela máquina de terror e de desonra e, além disso, não tinha a menos espécie de vocação masoquista. Ou seria antes por que se entregou de alma e coração à revolução, muito mais virado para o futuro que se queria construir, do que para o passado que se devia soterrar para sempre?
(...)
A primeira peça que o interessou foi um volume que constituia o auto das apreensões feitas pela Pide de uma das vezes que lhe assaltara a casa. Lá estavam alguns raros jornais e folhetos clandestinos, pois tinha o cuidado de não os guardar depois de lidos, mas muitos manifestos, declarações, apelos, tarjetas, selos dos movimentos oposicioistas, legais e semi-legais, rascunhos de artigos da sua autoria, versando matéria mais ou menos política. Achou óbvias estas apreensões. A sua indignação começou quando deparou com um diploma de curso, cuja falta lhe causara os maiores transtornos profissionais. Procurara-o por toda a parte, inclusivamente em casa dos pais e dos avós, nunca pensando que pudesse ter sido objecto de apreensão pela PIDE.
- Com que direito! - interrogou-se interiormente, mas era tanta a veemência da sua pergunta que deve ter produzido alguns sons, pois vários rostos se viraram, com expressa reprovação, na sua direcção.
O espanto indignado que começara a possui-lo não cessava de aumentar à medida que ia encontrando cartas pessoais da mulher, da mãe, dos amigos tratando questões familiares, as mais pessoais e íntimas, mesmo sobre doenças, partilhas, situações afectivas - tudo o que a devassa pidesca abocanhava.
- Com que direito? - Era a pergunta que lhe vinha das entranhas e que tinha de sufocar para não perturbar os restantes leitores.
Não conseguiu ficar sentado, quando, entre muitas outras fotografias, apreendidas, deparou com vários retratos do irmão, já então falecido, dispostos numa fila, com vistas de vários ângulos, como a indicar que se tratava de um elemento suspeito.
(...)
Veio-lhe então às mãos uma peça que continha um conjunto de cartas de «bufos» com denúncias sobre uma viagem que em certa altura fizera ao Algarve, para visitar os pais e outros familiares. Davam informações precisas das terras onde tinha estado, o que fizera, pessoas com quem se tinha encontrado.
Um das cartas informava da descida do Guadiana que tinha feito num barco de carreira - o «gasolina» - que então estabelecia ligação entre Mértola e Vila Real de Sto Antonio, acostando a Alcoutim e parando ao largo de outras povoações ribeirinhas. Referia, velhacamente, como «contactos», as conversas que tivera a bordo com diferentes pessoas, indo ao ponto de identificar algumas delas. Nunca podia ter imaginado que fosse seguido com esta minúcia pelas forças policiais. Os «bufos» algarvias deviam ter sido alertados por ordens de Lisboa.
- Caramba, como o nosso país estava minado! - Comentou para si.
Viu então a última carta do conjunto. Era um «bufo» que o denunciava como tendo participado e dirigido uma reunião em Aljezur. Tratava-se de uma rematada mentira, não estivera em Aljezur, nem de lá se aproximara, nessa viagem.
Ali estava a confirmação de como os «bufos» ao serviço da PIDE, além de denunciarem o que escutavam, observavam ou que de qualquer forma conheciam, faziam também denúncias que sabiam ser falsas, chegando a enganar os comandos repressivos, por razões de pura vingança contra os denunciados ou para mostrarem serviço, os que recebiam subsidios regulares, ou ainda para ganharem mais algum, os que eram pagos à peça, por denúncia apresentada.
- A tanto chegava a abjecção! (...)

Carlos Brito, águas do meu contar, campo das letras, 2002

The Portuguese Discoverers (IX)

The Portuguese Discoverers (IX)

via Carreira da Índia by Leonel Vicente on 11/6/08

By contrast, the Portuguese voyages around Africa and, it was hoped, to India, were based on risky speculative notions, rumors, and suggestions. Unknown lands would have to be skirted, used as supply bases for food and water en route. The journey would go where Christian geography threatened mortal dangers, far below the equator. Portuguese discoveries, then, required a progressive, systematic, step-by-step national program for advances through the unknown. Columbus' Enterprise of the Indies was a bold stroke, the significance of which would not be known for decades. The Portuguese voyagers were on a century-and-a-half enterprise, the actual meaning of which was imagined long in advance, the accomplishment of which was known immediately. Columbus' greatest achievement was something he never even imagined, a by-product of his purposes, a consequence of unexpected facts. The Portuguese achievement was the product of a clear purpose, which required heavy national support. Here was a grand prototype of modern exploration.

"The Portuguese Discoverers", from "The Discoverers", Daniel J. Boorstin, The National Board for the Celebration of Portuguese Discoveries, Lisbon, 1987

Daniel J. Boorstin - antigo director da Biblioteca do Congresso

The Portuguese Discoverers (VIII)

The Portuguese Discoverers (VIII)

via Carreira da Índia by Leonel Vicente on 11/4/08

An organized long-term enterprise of discovery, the Portuguese achievement was more modern, more revolutionary than the more widely celebrated exploits of Columbus. For Columbus pursued a course suggested by ancient and medieval sources, the best information of his day, and if he had succeeded in his avowed purpose, he would have confirm them. There was no uncertainty in his mind either about the landscape en route to Asia or about the direction to be taken. Only the sea was unknown. Columbus' courage was in taking a direct sea passage to "known" lands in a known direction but without knowing precisely how long the passage might be.

"The Portuguese Discoverers", from "The Discoverers", Daniel J. Boorstin, The National Board for the Celebration of Portuguese Discoveries, Lisbon, 1987

Daniel J. Boorstin - antigo director da Biblioteca do Congresso

The Portuguese Discoverers (VII)

The Portuguese Discoverers (VII)

via Carreira da Índia by Leonel Vicente on 11/3/08

1

Portuguese Sea Pioneers

Among those most encouraged were the seamen of Portugal, who had an assignment from geography for their role in history. On the westernmost edge of the Iberian peninsula, the nation attained its modern borders very early, in the mid-thirteenth century. Portugal had no window on the Mediterranean – the "Sea-in-the-Midst-of-the-Land" – but was blessed by long navigable rivers and deep harbors opening oceanward. Cities grew up on the shores of waters that flowed into the Atlantic. The Portuguese people, then, naturally faced outward, away from the classic centers of European civilization, westward toward the unfathomed ocean, and southward toward a continent that for Europeans was also unfathomed.

"The Portuguese Discoverers", from "The Discoverers", Daniel J. Boorstin, The National Board for the Celebration of Portuguese Discoveries, Lisbon, 1987

Daniel J. Boorstin - antigo director da Biblioteca do Congresso


Nos 90 anos de Edmundo Pedro

Nos 90 anos de Edmundo Pedro

via Caminhos da Memória by Caminhos da Memória on 11/6/08
Edmundo Pedro faz amanhã, 8 de Novembro, 90 anos. O núcleo redactorial deste blogue e a direcção do Movimento «Não apaguem a memória!» desejam-lhe as maiores felicidades e continuarão a contar com ele para muitos e entusiásticos combates. «Percurso existencial», escrito por Edmundo Pedro propositadamente para este blogue Comecei a trabalhar aos doze anos numa oficina [...]

quinta-feira, 6 de novembro de 2008

1235.º LUGAR NA CLASSIFICAÇAO NACIONAL

1235.º LUGAR NA CLASSIFICAÇAO NACIONAL

via Sopas de Pedra by A. M. Galopim de Carvalho on 11/5/08
.
.
DURANTE A LONGA E ÁRDUA CAMPANHA que conduzi em defesa da jazida com pegadas de dinossáurios de Pego Longo, na vizinhança de Carenque, localizada no fundo de uma pedreira abandonada, a servir de lixeira, contei, entre outros, com o grande e empenhado apoio da então Escola Preparatória e Secundária (C+S) de Queluz, a funcionar, desde 1985, em instalações provisórias, "a dois passos" desta importante jazida.
.
O bom relacionamento que estabeleci com os professores desta escola levou a que estes, sem nada me dizerem, acordassem fazer de mim o seu patrono. Comunicaram esta sua escolha à Câmara Municipal de Sintra, em cuja área concelhia ela se situa, e esta autarquia, por sua vez, transmitiu essa pretensão à Secretaria de Estado da Administração Educativa. Na sequência deste processo, o Diário da República de 21 de Maio de 1999 (2ª série) publicava o Despacho nº 10 091/99, daquela Secretaria de Estado, no qual se determinava que esta escola passava a chamar-se Escola Básica 2,3 Professor Galopim de Carvalho. Os anos que se seguiram têm sido marcados por uma colaboração permanente e dela nasceram, entre outras realizações, belas e participadas exposições, algumas centradas na temática dinossáurios, e o Geoclube, dinamizado inicialmente por meia dúzia de alunos (que agora são já uma vintena) enquadrados por uma professora, com actividades nos domínios da mineralogia, da paleontologia e da geologia, entre as quais merece destaque a organização de um minimuseu ao serviço da escola. Acompanhante de muito perto e colaborador em algumas destas actividades, verifico, com preocupação crescente, que a carga burocrática que, nos últimos dois anos, se abateu sobre esta escola, à semelhança do que é notório e alarmante por todo o Pais, ameaça ferir de morte muitas destas voluntariosas acções, uma responsabilidade que terá de ser imputada a alguém.
.
Esta escola, nas suas actuais, novíssimas, óptimas e belas instalações, inauguradas em 2001, continua a servir uma população maioritariamente constituída por famílias oriundas das ex-colónias, cidadãos que a nossa sociedade acolheu e explora mas aos quais não proporcionou condições mínimas de integração. De um estrato sociocultural baixo a muito baixo, muitas destas famílias vivem situações difíceis e complexas, sendo pouco ou nenhum o apoio que dão ao papel da escola na formação dos seus filhos.
.
Neste cenário, a grande maioria dos alunos não tem hábitos de estudo nem motivação para a vida escolar, além de que manifesta uma deficiente formação pessoal e cívica, condições que se reflectem no ambiente de trabalho na sala de aula, sendo fraco o seu rendimento e frequentes os actos de indisciplina, violência e roubo.
.
Nestas condições, e acrescidos os factos da superlotação da escola e da notória falta de pessoal auxiliar, classifico de Muito Bom este modesto 1235.º lugar, na avaliação das nossas escolas. E isso deve-se ao esforço, à dedicação e à coragem de um punhado de docentes e auxiliares que fazem desta escola a sua casa e destas crianças e adolescentes os seus filhos de adopção.

quarta-feira, 5 de novembro de 2008

A imprevisível “agenda” da história

A imprevisível “agenda” da história

via Centenário da República by joao.tavora@netcabo.pt (João Távora) on 11/2/08

A respeito da revolução de 14 de Maio de 1915, escreve a condessa de Mangualde numa carta ao seu marido deportado:

Vivemos numa atmosfera de terror, em que só se ouve falar em tiros e mortos.
O drama do João de Freitas foi horrível. Hoje diz o Diário de Notícias que foi morto a tiro no Porto o Homero de Lencastre. De certo que esse merecia castigo, mas a facilidade com que se manda assim gente para o outro mundo, faz estremecer. Parece impossível que este Portugal seja o mesmo que ainda há dez anos era a terra mais pacata e mais sossegada do mundo. Que responsabilidade medonha têm os que transformaram o bom povo português nas feras que agora andam por aí!

Memórias da condessa de Mangualde – Quetzal editores, Fevereiro 2002